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Microsoft patrocina un robot que invierte en bolsa basándose en la astrología

No es extraño que Shing Tat Chung, graduado por el Royal College of Art de Londrestuviera la feliz inspiración de crear The Superstitious Fund Project. Este proyecto se basa en la idea de que mientras algunos confían sus ahorros a trajeados ejecutivos y otros se basan en predicciones algorítmicas, ¿qué ocurriría si nuestras acciones de mercado estuvieran sujetas a las fases lunares o la numerología?
Y no resulta extraño porque cuando Shing nació, un adivino le dijo a sus padres que debían cambiar su nombre, ya que el que tenían en mente poseía demasiado fuego…sin comentarios. Y sus padres, siguiendo el consejo, lo trocaron por el actual.


El fondo de inversiones creado por Shing y que ha recibido la ayuda de Microsoft, funciona del siguiente modo: un robot, en realidad un programa informático, decide qué comprar o vender y cuándo basado en, por ejemplo, el número 13: si las acciones tienen este valor numérico, no las compran…tampoco realiza ninguna operación los días con este valor. La Luna también tiene su efecto en esta economía de bola de cristal: la luna nueva es beneficiosa, mientras que la llena es perniciosa: por lo tanto a medida que se acerca esta fase de nuestro satélite, el robot vende más y más acciones temiendo la influencia gravitatoria que la Luna pueda tener en su patrimonio. El software está disponible para quien quiera un broker/tarotista aquí y de modo gratuito.
Eso sí, desde su lanzamiento, el 1 de junio, el fondo ha perdido un 5% de su capital inicial. ¿Es esto mucho? Si tenemos en cuenta que en ese mismo períodola bolsa ha subido un 4%, no es mucho, pero sí es un indicador de que este método no es una opción para hacerse rico…por más que tu lectora de manos asegure que sí.

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Harto de la ignoracia demagógica

Ya estoy un poco cansado de la demagogia camuesa, léase ignorante, que afirma con soltura y sinverguenza (sí, todo junto): “¿Para qué vamos al espacio con los problemas que hay en la Tierra? Hay gente que se muere de hambre aquí y nosotros gastamos millones de euros en mantener a dos flipados que levitan en la Estación Espacial Internacional”.

A ver si se enteran. Vamos al espacio porque hemos desarrollado la tecnología para hacerlo. Y en el camino la ciencia no solo ha encontrado respuestas científicas a muchos enigmas. También te ha cambiado la vida. No voy a hablar de que gracias a responder a los desafíos que plantea las condiciones de aislamiento y distancia, se han inventado pañales deshechables, escáneres, sistemas de diálisis, purificadores de aire, tratamientos para el cáncer (por emisión de luz con diodos), corazones artificiales, biorreactores que permiten desarrollar nuevas drogas y mejores anticuerpos, entre otras casi 2.000 innovaciones que te han cambiado la vida y han salvado y mejorado la calidad de millones. De algún modo te han vendido, y has comprado, la idea de que la ciencia no sirve a propósitos “terrenales”. Y quienes venden estanoción son los mismos que deciden el presupuesto destinado a investigación. Y los mismos responsables de, con nuestros impuestos, mejorar la calidad de vida de quienes lo necesitan. No te equivoques. Te han hecho creer que los presupuestos en ciencia son los responsables de que gente en África se muera de hambre. Cuando la realidad es que la culpa es de los líderes políticos de cada nación. Cada año los países en vías de desarrollo, esos mismos que según tu punto de vista se verían beneficiados si no fuéramos al espacio, pierden 160.000 millones de euros como consecuencia de la evasión y el fraude fiscal,  una maniobra que se realiza con la connivencia de los caciques de Estados Unidos, la Unión Europea y  los mencionados estados. Estas maniobras explican porqué África es el deudor del resto del planeta:  por cada dólar que África recibe como ayuda al desarrollo, 3 dólares salen del continente  en forma de flujo ilegal de capitales. En este informe puedes ver cómo, porqué y por quién, África ha perdido un billón de dólares entre 2002 y 2006 debido a la evasión fiscal de empresas. ¿De veras sigues pensando que la ciencia tiene la culpa de que en ciertas regiones del planeta se mueran de hambre? No es la ciencia, son las personas. Y la ignorancia supina de seguir pensando en términos demagógicos.

Por si no te basta con esto piensa en una cosa: allí en el espacio la necesidad de agua limpia es vital, al igual que mantener vacunas a una temperatura adecuada sin recurrir a grandes gastos de energía. Para ello, la Nasa ha desarrollado sistemas de purificación de agua sumamente económicos que se han implementado en regiones con problemas sanitarios y de agua potable. Al igual que las neveras alimentadas con energía solar que mantienen medicamentos a una temperatura óptima. Estos desarrollos son fundamentales ya que cada 20 segundos un niño muere debido a enfermedades relacionadas con el agua potable.

Ir al espacio, investigar en bosones o aprender de moscas de la fruta, nos hará avanzar en conocimientos…la implementación de estos para buenos propósitos es cosa de nuestros líderes.
Exploramos el Universo para comprenderlo, para mejorar la vida en nuestro planeta y porque si no lo hiciéramos, ignoraríamos nuestros límites. Y nos perderíamos imágenes tan increíbles como estas: un montaje hecho con fotografías tomadas por los astronautas de la Estación Espacial Internacional. Y por si te interesa, la música es Sunshine (Adagio en Do menor), de John Murphy.

 

[vimeo 45878034]

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Estimado Sr. Rajoy, aquí tiene una posible solución

Estimado Señor Mariano Rajoy:
Estoy convencido que esto jamás llegará a sus manos, pero quizás, por serendipia editorial, sí llegue a oídos de alguien cercano a usted.
Recientemente me reuní con un físico (sí, como su primo) chileno, César Hidalgo (del Media Lab del M.I.T.), co-autor junto a Ricardo Hausmann, director del Centro Internacional de Desarrollo y profesor de la Práctica del Desarrollo Económico de la Universidad de Harvard, del Observatorio de Complejidad Económica, un informe de 364 páginas (no se asuste, hay muchos dibujos y su lectura resulta si no amena sí enriquecedora ) del Atlas de la Complejidad Económica. Este informe, de acuerdo con el Wall Street Journal, es el modelo más fiable para predecir el crecimiento económico de un país.

En él se retrata la situación de 128 países basándose en sus conocimientos productivos: cuanto mayores son los conocimientos de una nación para producir bienes, cuanto más diversificados son estos, mayor es su riqueza. En la página web del Atlas (nuevamente le pongo un enlace aquí)  podrá usted ver lo que exporta e importa cada una de estas 128 naciones.

Basándome en la información suministrada por el Atlas (sí, aquí tiene el enlace nuevamente), he comparado las  exportaciones de España, que ascienden a 215.399.131.142 dólares, sus productos y las he comparado con las importaciones de 4 países: Estados Unidos, China, Alemania y Brasil.

De esta comparación, que estoy convencido su equipo podría sacar mucho más partido, he recogido interesantes conclusiones. Una de las mayores exportaciones que realiza España tiene que ver con los medicamentos envasados: un 4,7% del total o en cifras unos 10 mil millones de dólares.
Lo cual representa menos de la mitad de lo que importa Alemania (22 mil millones) o una cuarta parte del presupuesto de Estados Unidos (43 mil millones ) en este rubro. China y Brasil suman, entre ambos, unos nada despreciables 3.000 millones a la porra.

Otra sorprendente noticia fue ver cómo un 0,66% de las exportaciones españolas, unos interesantes 1.400 millones, corresponde a la fabricación de aeronaves, vehículos espaciales y vehículos de lanzamiento. Le recuerdo que, de acuerdo con datos de proEspacio, entre 2000 y 2010 la facturación del sector espacial español pasó de 316 M€ a 716 M€ (facturación que es 3,5 veces la inversión institucional). En ese mismo periodo, el empleo en el sector pasó de 1.856 a 3.262 empleados. Y, por último, una característica interesante y común en este personal es su altísima cualificación. Por si fuera poco, y para confirmar los datos de exportación, este sector exporta el 90% de su producción.
Sumando las importaciones en el sector de aeronaves y vehículos espaciales de China, Estados Unidos, Alemania y Brasil, la cifra asciende a 30 mil millones. Y en este sector obviamos interesantes socios comerciales como la India, Japón o nuestros vecinos franceses que aumentan el bote en otros 10.000 millones.

Podría seguir con otros ejemplos comparados durante el estudio que realicé, como neumáticos nuevos de caucho (que constituyen el 1,1% de nuestras exportaciones, 2.300 millones) una cifra que a Alemania no le basta ni para llegar a la mitad de sus necesidades. También  he analizado sectores de importaciones relacionados con las partes de locomotoras de ferrocarril, carrocerías y partes de automóviles, tractores, torres de perforación, sangre humana ( de la cual España importa 1.000 millones, menos del 5% de lo que precisan los 4 socios comerciales comparados), buques de pesca y…no pretendo aburrirlo pero el resultado (que se lo puedo enviar a la dirección que usted me indique, siempre que se haga cargo del envío, desde luego) es que España tiene un mercado para exportar sus productos (solo de los que produce actualmente y solo a estos cuatros países) cercano a los 300 mil millones anuales. Puede realizar usted mismo los cálculos pertinentes.

Pero lo interesante es lo que el Índice de Complejidad Económica permite, con un poco de paciencia, predecir. El país que usted conduce actualmente, tiene el conocimiento para fabricar o producir diversos bienes. Muchos de ellos están íntimamente relacionados entre sí: por ejemplo la producción de motores de coches y la de motocicletas. España importa mucho de la primera, pero poco de la segunda.  En el siguiente gráfico, extraído del Atlas de la Complejidad Económica ( no, el enlace ya se lo he dado tres veces) puede usted ver el Espacio Productivo de España. En él se retratan, con círculos de colores, todos los bienes de cada  sector productivo (azul para industria, amarillo agricultura, rosa química, etc.) y en cuadrados negros con fondo de color, los bienes que el país exporta. Cómo puede observar en el Espacio Productivo dedicado a España, muchas zonas no están debidamente explotadas.

 

Espacio Productivo de España

Espacio Productivo de España

 

Y si las compara con Alemania, por ejemplo, no solo podrá ver cuán diversificada es su producción (excepto en el sector verde, que retrata la industria textil) sino a qué obedece su riqueza: su diversificación.

 

Espacio Productivo de Alemania

Espacio Productivo de Alemania

Por lo tanto, si España, lentamente, logra diversificar su producción, basándose en el conocimiento de sectores productivos semejantes, hacia áreas vecinas, el índice de crecimiento económico puede aumentar notablemente. Más aún si pensamos que quedan 123 países a los que se podrían exportar estos y nuevos productos.

¿Precisa más comparativas? Ningún problema. Aquí tiene diferentes casos en los que verá cómo la diversificación es un buen consejero económico. Este es el Espacio Productivo de Estados Unidos.

 

Espacio Productivo de Estados Unidos

Espacio Productivo de Estados Unidos

 

Y este el de Uganda, un nuevo conocido del gobierno.

 

Espacio Productivo de Uganda

Espacio Productivo de Uganda

Usted me dirá, con amplios conocimientos económicos, que las importaciones no constituyen por sí solas un indicativo del crecimiento económico de un país, y tiene razón, pero el aumento del PIB de una nación sí representan su posibilidad de crecimiento, del mismo modo que lo hace la diversificación en producción, el aumento de la producción y la ingente necesidad de personal cualificado que una nueva industria reclama.

Rogando sepa disculpar la intrusión de un neófito en este campo, espero su ignorancia…a mi carta con la ilusión propia de un iluso.
Un cordial saludo.

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